Intensidad; la Llave del Progreso

“La intensidad es algo que no puede medirse con una balanza, con una cinta métrica o con un cronómetro.

El esfuerzo mental y físico, así como el grado de entrega a una acción concreta son, en cambio, las mejores herramientas para valorarla.

Hacer algo con intensidad significa poner los 5 sentidos y focalizar TODO nuestro esfuerzo en la acción para llevarla hasta su último grado.

Es una cualidad que DEBERÍA FORMAR PARTE DE TODAS NUESTRAS ACCIONES, porque, al fin y al cabo, es la única vía que existe para lograr el éxito en cada cosa que hagamos.”

 

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Da igual a quién te dirijas; cualquier usuario de gimnasio te dirá siempre que entrena con intensidad…
Es más, es muy probable que se tome a mal la pregunta si se la planteas.
Lamentablemente, esto no es ni de lejos una realidad ya que, como veréis más adelante, entrenar con intensidad marca la diferencia entre conseguir progresos o quedarse estancado.
La definición correcta hace referencia al porcentaje de la carga movida en cierto ejercicio en base al 1RM o levantamiento máximo; sin embargo comúnmente se la relaciona con un aspecto más subjetivo como es el esfuerzo percibido.
Algunos asocian la Intensidad con mover mucho peso, otros con reducir los tiempos de descanso, otros con realizar técnicas avanzadas de entrenamiento…
Pero la Intensidad es un factor mucho más profundo, ya que no sólo es fuerza y energía, sino una Actitud Mental.

“Se trata de un estado de ánimo que sea capaz de desatar todo tu potencial, mental y físico, para lograr el máximo grado de entrega posible a la acción que estés llevando a cabo”

 

La Intensidad aplicada en el Entrenamiento

La única forma de progresar es hacer siempre un poco más que la última vez; un poco más de peso, una repetición más, menos tiempo de descanso, etc;
En definitiva, superar nuestras marcas de un modo u otro.
Al principio, cuando somos principiantes o empezamos una nueva rutina o programa realizar estos avances puede resultar algo fácil, pero a medida que vamos avanzando y mejorando en nuestro entrenamiento conseguir progresos se hace realmente difícil.
Llega un punto en qué sólo tenemos dos opciones: o damos todo por avanzar o nos quedamos como estamos; y el único camino es el de implicarnos al máximo a nivel mental y físico en el entrenamiento.
Eso significa que, una vez que pongamos un pie en el gimnasio toda nuestra atención y nuestros pensamientos deben estar focalizados únicamente en el entrenamiento que tenemos por delante.

“Intensidad y Concentración son dos términos que están íntimamente ligados, ya que sin la Concentración adecuada no podemos aplicar la Intensidad necesaria”

 

Ya puede haber un incendio o estar Carmen Electra haciendo Sentadillas a nuestro lado, no nos vamos a enterar porque solo tenemos en la cabeza una cosa:

Entrenar.

 

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Para ayudaros a mejorar vuestros niveles de Concentración y, por ende, de intensidad os daré una serie de consejos:

 

Planificad al detalle vuestro entrenamiento usando un Diario

Es totalmente indispensable que lleves contigo un diario de entrenamiento en el que anotarás los ejercicios de cada día, cargas, series y repeticiones completadas, etc;

Incluye además la información la relacionada con tu estado de ánimo de cada día, horas de sueño, lo que has comido, sensaciones, tu nivel de agotamiento al terminar, molestias, etc…

Sólo te llevará 5 minutos cada día y te resultará enormemente útil para saber qué debes hacer cada día, lo que mejor te funciona y conocer tus progresos.

Al llegar al gimnasio haz cada una de las cosas que tenías apuntadas sin distraerte.

Dedica un par de saludos y ya está, nada más.

Al fin y al cabo has ido a entrenar y si de verdad quieres sacar partido a tu tiempo deja las conversaciones, selfies y los chistes para luego.

Si te quedan fuerzas 😉

 

Márcate una hora límite para terminar

Si sientes que dispones de todo el tiempo del mundo es probable que te relajes y distraigas con mayor facilidad.

Si por el contrario sientes la presión de las agujas del reloj sobre ti, serás mucho más eficaz y te centrarás en hacer lo que debes hacer.

Aíslate del entorno, ¡sube el volumen!

¿Te has fijado alguna vez en que muchos atletas llevan los cascos puestos y escuchan música hasta el momento anterior de una gran prueba?

Carga tu MP3 con la música más motivadora que tengas, aquella que dé un fuerte empujón a tus niveles de energía y motivación.

Aparte de servirte como medio para evadirte de las conversaciones o ruidos de tu alrededor, hará ver al resto de personas que no estás escuchando y por tanto evitará que te hablen y te distraigan.

Usa unos cascos que te aíslen al máximo y que no te permitan escuchar nada más que la música.

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Despréndete del Móvil

A menos que por razones de fuerza mayor te sea totalmente imposible, deja el teléfono móvil mientras entrenas.

Dudo que no puedas hacerlo durante 1 hora al día…

Aunque no vayas a escribir a nadie, llamar o contestar llamadas, el mero hecho de llevarlo encima puede suponer una enorme distracción.

Va a disminuir tus niveles de concentración, y por tanto, de intensidad al desviar tu atención hacia otros asuntos que en ese momento no deben preocuparte.

Evita la tentación y evitarás el pecado.

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Evita el contacto visual con el resto de personas

Sé que esto parece un poco drástico, pero créeme si te digo que te es el punto más importante.

Si miras a los ojos a otras personas captarán el mensaje de que quieres entablar una conversación con ellas y una vez que ésta empiece di adiós a la Intensidad…a la concentración… a los tiempos de descanso…

Si por el contrario, al llegar dedicas un par de minutos a saludar a la gente y a continuación te diriges directamente a tu primer ejercicio, estarás transmitiendo un mensaje bien claro: eres educado pero has ido a entrenar y punto; no a charlar.

Entre series o ejercicios lleva la vista a tu diario, a las barras o al suelo pero no la dejes perdida esperando que alguien la atrape y encuentre la escusa perfecta para empezar a hablar contigo y distraerte.

Una vez que hayas cumplido con tu entrenamiento puedes dedicar todo el tiempo del mundo a hablar y a mejorar tus relaciones sociales.

Visualización: Imagínate a ti mismo haciendo el Entrenamiento con Éxito

Antes he descrito la importancia que tiene un diario de Entrenamiento para preparte mentalmente antes de entrenar.

La visualización va de la mano, ya que está demostrado que si eres capaz de crear una imagen mental de ti mismo realizando con éxito una acción que conlleve un gran esfuerzo o dificultad, las posibilidades de que lo logres será mucho mayor.

De hecho, cuanto más realistas sean esas imágenes y más nítidas las veas en tu cabeza, mayor será su efecto.

Te recomiendo que entre series o antes de abordar un levantamiento pesado o realmente desafiante dediques el tiempo de descanso a imaginarte a ti mismo realizándolo con éxito.

Debes ser capaz de recrear en tu mente todas las sensaciones inherentes a ese acto para que realmente te ayude.

La cabeza hace la mitad del esfuerzo, por lo que si eres capaz de imaginarlo y convencerte a ti mismo de que puedes, ya estarás a medio camino de lograrlo.

By |2016-08-21T20:04:38+00:00marzo 17th, 2016|Entrenamiento|0 Comments

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